El Secretariado de Pastoral del Trabajo denuncia una nueva muerte laboral y reclama mayor prevención
Lamenta un nuevo accidente laboral y reclama mayor prevención y compromiso para salvaguardar la dignidad y la vida de las personas trabajadoras.
El Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo de Orihuela-Alicante ha expresado su consternación ante la muerte de un trabajador en accidente laboral ocurrida el pasado 13 de febrero en Burjassot. En su comunicado, además de trasladar el pésame y la cercanía a la familia, se subraya que la siniestralidad laboral no puede asumirse como un coste inevitable de la actividad productiva, recordando que la vida humana es sagrada y que la seguridad en el trabajo es una exigencia irrenunciable para salvaguardar la dignidad de cada persona.
Asimismo, se hace un llamamiento a reforzar la cultura de la prevención y a investigar con rigor lo sucedido, reiterando el compromiso de la Iglesia con la dignificación del trabajo y la defensa de la vida.
¡Otro trabajador muerto en el trabajo!
El viernes 13 de febrero, Antonio Cutillas Ramón de 45 años y vecino de Granja de Rocamora (Alicante), murió en accidente laboral en Burjasot (Valencia). Antonio, sufrió un traumatismo craneoencefálico mientras instalaba la iluminación de una falla y murió tras ser trasladado al hospital. Este accidente mortal, se produjo en una jornada marcada por fuertes rachas de viento, coincidiendo con los trabajos previos a los encendidos falleros de marzo.
El Secretariado de Pastoral del Trabajo de la Diócesis de Orihuela Alicante, expresa su honda consternación y manifiesta a la familia su más sincero pésame, cercanía, solidaridad y oración, así como a sus amigos y compañeros de trabajos.
Este nuevo siniestro pone de manifiesto, una vez más, la gravedad de la siniestralidad laboral, una lacra social que continúa cobrándose vidas y que no puede ser asumida como un coste inevitable de la actividad productiva. Tal como enseña el Magisterio de la Iglesia, “la vida humana es sagrada y su dignidad ha de ser respetada en cualquier circunstancia”. El papa Francisco nos recuerda que “la seguridad en el trabajo es una condición irrenunciable para salvaguardar la dignidad del trabajador” (Laudato si’, 128).
Asimismo, Mons. Abilio Martínez Varea, obispo responsable de la Pastoral del Trabajo, de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha subrayado reiteradamente que “toda muerte en el ámbito laboral constituye un fracaso colectivo y un serio llamamiento a la responsabilidad de todos los actores implicados”, instando a reforzar la cultura de la prevención y la protección efectiva de la vida de las personas trabajadoras.
En 2025 murieron trabajando 735 personas, por ello urgimos a las autoridades competentes, que investiguen con rigor las circunstancias de éste accidente mortal y que se revisen, mejoren e implementen cuantas medidas de seguridad sean necesarias para impedir que hechos de esta naturaleza vuelvan a repetirse.
Cada vida perdida en el trabajo es una herida profunda para la sociedad y para nuestra comunidad diocesana.
Desde el Secretariado diocesano de Pastoral del Trabajo, apoyamos a los trabajadores y trabajadoras que se empeñan en la dignificación del trabajo, porque creemos que, “Cuidando el trabajo, cuidamos la vida”.
¡No más muertes en el Trabajo!
Secretariado Diocesano de
PASTORAL del TRABAJO
Orihuela-Alicante



