Nota de prensa30/03/2026

Más de 1,25 millones de euros del IRPF permitieron a Cáritas sostener su acción social en la diócesis el pasado año

Con el inicio de la campaña de la renta, Cáritas recuerda la importancia de marcar las dos casillas de asignación tributaria para apoyar proyectos sociales.

El arranque de la campaña de la declaración de la renta vuelve a situar en primer plano el impacto de la asignación tributaria en la atención a las personas más vulnerables. En la diócesis, Cáritas recibió el pasado año 1,25 millones de euros procedentes del IRPF, una aportación que se ha consolidado como uno de los pilares que sostienen su acción social.

Estos fondos permiten mantener y reforzar programas dirigidos a personas y familias afectadas por la precariedad, la inestabilidad laboral o las dificultades de acceso a la vivienda, en un contexto que sigue tensionando las condiciones de vida de amplios sectores de la población.

Una financiación con impacto directo en el territorio

La aportación procedente del IRPF tiene una traducción directa en la intervención social. Durante el último año, Cáritas Diocesana acompañó a más de 15.000 personas a través de su red de parroquias, proyectos y recursos.

Se trata de una acción que va más allá de la atención puntual, con procesos de acompañamiento continuado orientados a la recuperación de la autonomía personal y la inclusión social.

En este marco, la asignación tributaria permite dar estabilidad a programas que requieren continuidad en el tiempo, especialmente en situaciones donde la vulnerabilidad se prolonga.

Programas que abordan distintas formas de exclusión

Los fondos procedentes del IRPF permiten sostener una intervención amplia y diversa en toda la diócesis, adaptada a realidades sociales muy distintas. Desde situaciones de emergencia hasta procesos de acompañamiento prolongados, la acción se articula en múltiples programas y proyectos.

Entre ellos, a modo de ejemplo, se encuentran los servicios de acogida, donde se atiende a personas y familias que llegan sin recursos suficientes o con dificultades para cubrir necesidades básicas, ofreciendo orientación, gestión de ayudas y seguimiento social.

También destacan los programas de empleo, dirigidos a personas con dificultades de acceso al mercado laboral, en los que se trabaja la formación, la orientación y el acompañamiento en la búsqueda de oportunidades laborales.

A estas líneas se suma el trabajo con el voluntariado, una red esencial que permite mantener la presencia de Cáritas en parroquias y proyectos, y que requiere formación, coordinación y acompañamiento constante.

Estos ámbitos representan solo una parte de la intervención que Cáritas desarrolla, que abarca además otras áreas como vivienda, personas sin hogar, familia, mayores o inclusión social, configurando una respuesta integral ante las distintas formas de vulnerabilidad.

La doble X, una decisión con impacto social

Coincidiendo con el inicio de la campaña de la renta, Cáritas impulsa la iniciativa “Únete al movimiento de la doble X”, con la que anima a la ciudadanía a marcar simultáneamente las casillas de la Iglesia Católica y de Fines Sociales.

En este contexto, la pasada semana la institución presentó esta campaña a asesores y gestores de la provincia, con el objetivo de trasladar la importancia de este gesto y su impacto directo en el sostenimiento de programas sociales.

Desde Cáritas se recuerda que marcar ambas casillas no supone pagar más ni recibir menos en la devolución, sino decidir el destino de una parte de los impuestos. Aun así, una parte significativa de contribuyentes sigue sin señalar ninguna de las casillas, lo que limita el alcance de estas actuaciones.

La campaña incide en la capacidad de la ciudadanía para influir, a través de su declaración, en el destino de los recursos públicos y en el impacto directo que este gesto tiene en la atención a las personas más vulnerables.

Un contexto que exige respuestas sostenidas

El aumento de los costes de la vivienda, la precariedad laboral y la fragilidad de muchos hogares siguen marcando la realidad social en la provincia. Ante este escenario, Cáritas insiste en la necesidad de mantener y fortalecer herramientas que permitan dar respuesta a estas situaciones de vulnerabilidad.

La asignación tributaria del IRPF se configura así como uno de los instrumentos que hacen posible una intervención continuada, cercana y adaptada a las necesidades reales de las personas.

Con el inicio de la campaña, la institución de la Iglesia vuelve a situar el foco en este mecanismo, recordando que su impacto no se mide solo en cifras, sino en procesos de acompañamiento, oportunidades generadas y vidas que logran reconstruirse.