Nota de prensa03/07/2026

Cáritas Diocesana acompaña a 2.469 personas durante el proceso extraordinario de regularización

La institución de la Iglesia destaca el papel fundamental del voluntariado y de las organizaciones sociales en el acompañamiento a las personas migrantes.

Con el cierre del plazo del proceso extraordinario de regularización impulsado por el Gobierno de España, Cáritas Diocesana de Orihuela-Alicante ha acompañado a un total de 2.469 personas que han querido acogerse a esta medida. Durante los últimos meses, la institución de la Iglesia ha facilitado la emisión de certificados de vulnerabilidad, además de informar, orientar y acompañar a las personas migrantes a lo largo de todo el procedimiento.

Esta respuesta ha supuesto un importante esfuerzo de coordinación y movilización en toda la diócesis, permitiendo que miles de personas pudieran acceder a una oportunidad para avanzar hacia una situación administrativa más estable y desarrollar su proyecto de vida con mayores garantías.

Una cuestión de dignidad y derechos

La implicación de Cáritas en este proceso forma parte de la misión que la Iglesia desarrolla junto a las personas que viven situaciones de pobreza, vulnerabilidad o exclusión. Acompañar a las personas migrantes no es una tarea nueva ni extraordinaria, sino una realidad presente cada día en muchas parroquias, proyectos y servicios de Cáritas.

La experiencia diaria demuestra que la irregularidad administrativa es uno de los principales factores de exclusión social de nuestro tiempo. Impide o dificulta el acceso a derechos básicos, limita las oportunidades de integración y obliga a muchas personas a desarrollar su proyecto de vida en una situación permanente de inseguridad y vulnerabilidad.

Por ello, facilitar este proceso de regularización supone mucho más que la realización de un trámite administrativo. Significa contribuir a que las personas puedan acceder plenamente a sus derechos, desarrollar su proyecto de vida con estabilidad y participar activamente en la sociedad de la que ya forman parte.

Desde esta convicción, Cáritas entiende que acompañar a las personas migrantes en su camino hacia la regularización constituye una expresión concreta de su compromiso con la dignidad de cada persona, con la justicia social y con la construcción de una comunidad más fraterna e inclusiva.

Una respuesta que ha llegado a toda la diócesis

Desde distintos puntos de la diócesis se han habilitado espacios de atención para informar, orientar y acompañar a las personas interesadas en acogerse a esta medida. La respuesta ofrecida por Cáritas ha llegado a personas residentes en prácticamente toda la provincia, aunque con una especial incidencia en las principales áreas urbanas. Alicante ha concentrado la mayor parte de las atenciones, seguida por Elche, Elda y otros municipios de las distintas comarcas del territorio diocesano.

Entre las personas atendidas predominan las de origen colombiano y argelino, aunque también han acudido personas procedentes de numerosos países de América Latina, el norte de África y otros lugares del mundo. Una realidad que refleja la diversidad de los procesos migratorios presentes hoy en nuestra diócesis y la amplitud de perfiles que han encontrado en Cáritas un espacio de orientación y acompañamiento.

Resulta especialmente significativo que gran parte de las personas atendidas conocieran este servicio a través de familiares, amistades, personas conocidas o entidades sociales. Un dato que pone de manifiesto tanto la importancia de las redes comunitarias como la confianza que muchas personas migrantes depositan en Cáritas cuando necesitan orientación y apoyo.

El trabajo desarrollado ha abarcado todo el proceso de acompañamiento, desde la información inicial y la resolución de dudas hasta la revisión de la documentación y la emisión de los certificados de vulnerabilidad necesarios para acceder a esta medida extraordinaria. Un servicio que ha requerido un importante esfuerzo de organización y coordinación por parte de personas voluntarias y profesionales de Cáritas para responder a una elevada demanda en un corto espacio de tiempo.

Respuesta desde la corresponsabilidad

La experiencia acumulada durante este proceso extraordinario de regularización permite poner en valor la importancia de la colaboración entre administraciones públicas, organizaciones sociales y comunidad para garantizar el acceso efectivo a los derechos de las personas migrantes. La magnitud de la respuesta necesaria ha puesto de manifiesto que los desafíos sociales complejos requieren del compromiso y la implicación coordinada de múltiples actores.

Muchas personas han encontrado dificultades relacionadas con el acceso a información, la obtención de documentación o la realización de determinados trámites necesarios para acogerse a esta medida. Ante esta situación, las organizaciones sociales han desempeñado un papel fundamental de orientación, acompañamiento y apoyo, facilitando que numerosas personas pudieran iniciar o completar su proceso de regularización.

El desarrollo de este proceso ha mostrado también respuestas muy diferentes por parte de las administraciones locales. Mientras algunos ayuntamientos han realizado un importante esfuerzo para facilitar documentación, reforzar recursos y agilizar procedimientos, en otros casos las personas han encontrado mayores dificultades para acceder a la información o completar los trámites necesarios. Esta realidad ha terminado incrementando la presión sobre las organizaciones sociales y sobre los propios equipos de Cáritas.

Por ello, Cáritas considera necesario seguir fortaleciendo los recursos públicos destinados a la atención y orientación de las personas migrantes. Las organizaciones sociales realizan una labor imprescindible de cercanía, acogida y acompañamiento, pero su función debe ser complementaria a la acción de las administraciones públicas, responsables últimas de garantizar el acceso efectivo a los derechos de todas las personas.

Al mismo tiempo, Cáritas Diocesana quiere reconocer expresamente el esfuerzo realizado por aquellos ayuntamientos que han colaborado activamente durante este proceso, facilitando trámites, documentación y recursos para que las personas pudieran acogerse a esta medida extraordinaria. Una implicación que ha contribuido de manera decisiva a agilizar procedimientos y acercar respuestas a quienes más las necesitaban.