EMERGENCIA

Cáritas con Mozambique

Tras las inundaciones, las regiones afectadas sufren escasez de alimentos y altos índices de pobreza.

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Necesitamos tu ayuda para continuar apoyando a las familias afectadas

El año 2019 ha sido, para millones de mozambiqueños, una pesadilla que comenzó en la zona Centro con el paso del ciclón Idai, en abril, y continuó en mayo en la zona Norte con el paso del ciclón Kenneth.

A día de hoy el horror no ha acabado, las constantes lluvias de la temporada que comenzó en octubre y se mantiene hasta marzo está siendo especialmente fuerte provocando inundaciones, carreteras impracticables y derrumbamiento de puentes.

Ahora, cuando el foco de atención desaparece, necesitamos tu ayuda más que nunca

Al menos 2,2 millones de personas viven desde entonces en situación de extrema vulnerabilidad: sin hogar, sin enseres, sin medios de vida, sin tierras donde producir su alimento. Algunas familias han sido reasentadas con demasiada premura, pues las elecciones nacionales del pasado mes de octubre motivaron actuaciones propagandísticas que resultaron fallidas: tiendas en los bosques, nuevos barrios en lugares remotos sin condiciones higiénicas ni orden en la construcción, sin posibilidades de acceso al lugar de trabajo ni a los alimentos básicos, etc. Muchos lugares de reasentamiento carecen de escuelas y centros de salud, tampoco tienen pozos que faciliten el acceso al agua para el consumo y la higiene. Todo esto les sitúa frente a una gran vulnerabilidad.

En una población en la que la agricultura es de subsistencia, el hecho de tener el campo de trabajo (machamba) a kilómetros de distancia de los alojamientos dificulta la continuidad del trabajo y genera riesgo de una dependencia alimentaria total.

A día de hoy la necesidad alimentaria es muy aguda y lamentablemente no se llega a muchos lugares remotos de este extenso país. Las ayudas que han ido llegando, se centran en lugares donde la concentración de población es mayor.

Respuesta a la emergencia

Desde abril de 2019 el trabajo de nuestros compañeros de las Cáritas afectadas (Beira, Quelimane, Chimoio y Pemba) está siendo de intensidad máxima.

Cuando la necesidad es mayúscula, llegar al máximo de personas y entre ellas a las más necesitadas, es nuestra prioridad y las limitaciones geográficas, políticas y físicas, entre otras, generan continuamente retos de gestión y logística.

En cada centro de atención y apoyo se lleva un registro de familias damnificadas, pero debida a la situación tan inestable el número varía mucho de una semana a otra, lo que dificulta la organización y los repartos de los kits de ayudas.

La mayoría de las personas desplazadas lo han perdido todo y no tienen forma de identificarse legalmente, en estos casos la figura de los líderes comunitarios es indispensable para poder acreditar a los miembros de su comunidad. 

Además de todo esto, se ha trabajado a través de talleres de “Prevención, gestión de riesgos de desastres” con especial atención al colectivo de personas con discapacidad, enfermos o personas mayores, que en estas situaciones de emergencia y las posteriores de reconstrucción se encuentran en franca desventaja. También se ha trabajado la construcción de comités locales para una actuación más coordinada e informada en caso de ocurrir un desastre natural o cualquier otra emergencia para que puedan ser activos y reactivos.

La Confederación Cáritas respondió con generosidad a la llamada de emergencia y estuvimos presentes desde un principio con la primera respuesta de emergencia y posteriormente en la reconstrucción en la que se encuentran y que durará al menos hasta el verano pues ahora mismo, las lluvias dificultan el trabajo.

En breve la población sufrirá una nueva emergencia, esta vez debido al  hambre.

1.850.000 personas afectadas

109.000 personas desplazadas

36.747 viviendas destruidas

500.000 hectáreas de terreno anegadas

Cáritas Española, y con ella la confederación, acompaña desde el primer momento las acciones que han puesto en marcha desde Caritas Mozambique y trabajará en los próximos meses en la elaboración de un plan de reconstrucción para reconstruir los hogares, recuperar los medios de vida y devolver la esperanza que los ciclones han ahogado.

Enfermedades

  • Cada vez hay más informes de diarrea aguda en Beira .
  • Aumento de la incidencia de malaria , principalmente en Manica .
  • Están apareciendo brotes de cólera cada vez más abundantes en varias partes del país.

meteorológicos

  • Parece ser que los niveles de agua de las zonas inundadas están remitiendo. No obstante, las Lluvias no han parado del todo.
  • Riesgo de desembalse de agua de la presas situadas en Zimbabwe y Malawi.

Alimentación

  • Todo el ciclo productivo agrario se ha visto alteración.
  • Las Cosechas almacenadas se han perdido.
  • Imposibilidad de sembrar Nuevas Cosechas debida a las inundaciones generalizadas en las zonas afectadas.

Salud materno-infantil

  • Se estima que aproximadamente 74.650 mujeres afectadas por el ciclón están embarazadas y darán a luz en los próximos meses.

Apoya a la población afectada

Apoya la distribución de alimentos.

Colabora con la entrega de material de primera necesidad y kits de higiene.

Contribuye a mejorar las condiciones de vida de las comunidades.

También puedes colaborar en estas cuentas bancarias

Sabadell ES66 0081 1490 7900 0101 5905

Santander ES58 0049 2318 9419 1006 8400

Caixabank ES66 2100 2354 5102 0017 7885

Bankia ES48 2038 6165 8660 0009 4409

Caja Rural Central ES70 3005 0067 1624 6521 4928

BBVA ES27 0182 5596 9500 0011 1196

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