Este verano son más de doscientos jóvenes y realizan actividades deportivas, de ocio y expansión personal. El objetivo es ayudar a las familias a conciliar la vida familiar y laboral durante las vacaciones.

La Asociación Pavirre, nacida de la Parroquia Virgen del Remedio, hace de cada verano una estación de servicio a la sociedad. Desde el año 2005 cientos de niños y niñas disfrutan participando en sus campamentos urbanos y, lo que es más importante, a través de estos encuentros veraniegos se prolonga el cultivo de la amistad entre distintas culturas, etnias y religiones que, cuidada en los colegios en el tiempo lectivo del curso, encuentra su prolongación en los campamento urbanos.

Ginés Pardo, párroco del barrio nos explica: <<No se puede olvidar que las últimas referencias nos hablan del 51% de los habitantes del barrio, que ya no son de origen español. Ello nos pone de relieve que los españoles, y, seguramente los católicos ya no somos demográficamente la mayoría. Solo ese dato plantea retos de hondo calado, y de cara a la convivencia de presente y de futuro, esta actividad que presentamos es una de las más válidas y necesarias, pues garantiza algo fundamental para la convivencia urbana: el conocimiento mutuo, la amistad y el respeto y esto se consigue en los Campamentos Urbanos de Virgen del Remedio.>>

Se trata de un total de cuatro campamentos, en distintos colegios y divididos por edades, que funcionan de lunes a viernes, hasta primeros de agosto.

Los campamentos urbanos  que se celebran en el barrio Virgen del Remedio, desde  la Asociación  Pavirre y bajo el auspicio de la Concejalía de Acción Social del Ayuntamiento de Alicante y la colaboración de Cáritas Diocesana Orihuela-Alicante, reúnen a cientos de jóvenes y pequeños que se entregan a la diversión de descubrir deportes y actividades novedosas. Realizan salidas a la playa, excursiones y acampadas,  también dinámicas instructivas a las artes plásticas, la música y la cultura. El encuentro con el otro se hace ameno al compartir inquietudes y celebrar hallazgos.

El respeto que se respira en el barrio dignifica a todos y todas por el logro de una armonía colectiva.  El colegio Nuestra Señora de la Paz, el colegio Lo Moran, el colegio Lucentum y, este año, el colegio Emilio Varela acogen alegremente las actividades formando parte de estos ciclos estivales. También las instalaciones deportivas del IES Virgen del Remedio,  se abren para estos grupos, y la propia sede de Pavirre, donde se celebra el Campus Camp, de los jóvenes, además de asambleas y actividades de encuentro.

Algunos de los monitores son antiguos participantes de estos campamentos que, una vez formados son contratados en la asociación. El apoyo de Cáritas en esta actividad juega un doble papel, por una parte el apoyo a la promoción de quienes luego pueden ser monitores, facilitándoles su inscripción en los cursos para titularse, cosa que les permite ser contratados para sus campamentos. El segundo papel de Cáritas, apoyada por parroquias del centro de la ciudad, es cubrir económicamente becas de campamento y apoyo a los monitores de comedor, para que esta actividad complementaria sea accesible al mayor numero de niños.

Los participantes de estos campamentos de verano proceden de diferentes colegios alicantinos y también son niños y jóvenes del barrio, que son alumnos de otros centros como el colegio Virgen del Remedio, el IES La Cerámica, el IES Leonardo Da Vinci y el colegio San José, en Carolinas, entre otros. Al mismo tiempo se ofrece comedor, a una parte de ellos, en las instalaciones del Centro Social Gastón Castelló.

Ginés Pardo afirma que con el apoyo de la parroquia puso en marcha estas actividades, pero que sin esta presencia y el apoyo de Cáritas, esta realidad, promocional y garantizadora de una compatibilidad entre la vida laboral y familiar en verano, que es tan necesaria en un barrio obrero y de inmigración como éste, no sería posible.

 

 

Casimiro Díaz