Los campamentos de verano de El Cerezo, son el escenario natural de las enormes ganas de vivir de los chavales.

Cáritas Diocesana Orihuela-Alicante lleva ya tres veranos reuniendo a niñas y niños, hijos de participantes de Cáritas, en las instalaciones de la Asociación El Cerezo de Villena. Estas actividades tienen lugar hasta el 25 de agosto y con diferentes grupos. La estancia en este precioso entorno natural llena de gozo a pequeños y pequeñas, quienes se dibujan felices por estos campos de vides, lagunas y salinas.

A cobijo de una estupenda sombra, ya que el sol aprieta por estos lares, el porche se llena de risas y de fábulas soñadas en la apacible noche. Al día se le sonríe con un buen desayuno en hermandad. Aquí se respira paz, mires dónde mires. Sigo afirmando que los niños son iguales en todas partes, pero añado que al estar con ellos, bajo otra sombra, la de los pinos, me veo en todos y cada uno. En los juegos, en el habla y en el alma. Verbigracia colorista de una gavilla de tordos.

Por los Saleros de Villena, salerosos corretean los caminos. Una casa encantada con gracia y solidaridad. Buen yantar, elaborado con mimo y cariño, que recompensa a pequeños guerreros. El Cerezo se encuentra en un precioso enclave junto a la antigua Laguna de Villena y sus salinas. La extraordinaria labor de su personal propicia que cada seis días un nuevo grupo de peques convivan en familia; en el campo y a pleno amor. Son días de piscina y de sol, días de actividades lúdicas -como proyecciones de documentales para interpretar el entorno- , son días de “trepar” al Cerezo y recoger el merecido y dulce premio.

Seguid disfrutando de un verano inolvidable.

 

 

Casimiro Díaz