Durante el mes de junio un grupo de personas voluntarias de la vicaría V, acompañadas por su consiliario y su referente de territorio, han realizado una parte del Camino de Santiago comenzando en Roncesvalles y terminando su peregrinación en Logroño.

Durante una semana han compartido una experiencia única llena de momentos para no olvidar en la que han podido compartir un trabajo personal y comunitario muy intenso así como vivir de cerca el compromiso, la solidaridad y el esfuerzo. Valores que están muy presentes  en su trabajo voluntario en Cáritas. También han podido conocer de primera mano a personas muy diversas y vivir también con ellas la fraternidad.

En su experiencia han habido días para llorar, reír y  curar juntos sus heridas personales y comunitarias. Sienten que se han convertido en mejores personas y que quieren seguir caminando juntas en su compromiso con Cáritas y con las personas más empobrecidas.

¡Pronto llegarán a la siguiente etapa del Camino de Santiago pues ya están buscando fecha!