Cáritas de Sudán del Sur ha lanzado un llamamiento de emergencia para afrontar la situación de extrema vulnerabilidad humanitaria en la que se encuentra el país a causa del enquistamiento de la violencia que se vive desde su independencia y que hace necesario diseñar estrategias a largo plazo de apoyo a los hogares más vulnerables.

Ayuda para 124.000 beneficiarios directos

Por ello, la Cáritas Sursudanesa ha lanzado a la Confederación Internacional un PCA (llamamiento para crisis prolongada) para el período 2019-2021, que en este primer año tiene un presupuesto de total de 2.179.892 euros. Cáritas Española ha aprobado movilizar una partida de 100.000 euros procedentes de los fondos de su Campaña del Cuerno de África para apoyar ese llamamiento urgente de ayuda.

El proyecto que ha diseñada la Cáritas local permitirá garantizar durante todo este año a un total estimado de 124.000 beneficiarios directos y otros 50.000 indirectos estas tres necesidades básicas: distribución de alimentos, materiales de refugio y productos de primera necesidad, y acceso a medios de vida.

Junto a ello, se desarrollarán actividades de formación en las comunidades receptoras de las ayudas para fortalecer la convivencia e impulsar procesos orientados a la construcción de la paz y la resolución de conflictos.

Las zonas del país donde se ejecutará este plan de emergencia son la archidiócesis de Juba y las diócesis de Malakal, Rumbek, Torit, Wau, Tombura-Yambio y Yei. Todas ellas han sido seleccionadas de acuerdo al análisis de situación realizado por la Cáritas local, teniendo en cuenta las condiciones de vulnerabilidad de los destinatarios: personas mayores, infancia, personas con discapacidad, mujeres embarazadas y lactantes, y personas con VIH, entre otros.

La mayor crisis de refugiados desde Ruanda

Desde su independencia en 2011, Sudán del Sur atraviesa una grave crisis de emergencia cuya principal consecuencia es el alto número de refugiados y desplazados internos a causa del azote de la violencia, la situación de inseguridad alimentaria y la grave inestabilidad política y económica. Con 2,8 millones de refugiados, Sudán del Sur puede considerarse como la mayor crisis desde el genocidio de Ruanda en 1994.

A pesar de la firma de un nuevo alto al fuego en diciembre de 2017 entre el Gobierno y la oposición, los enfrentamientos armados aumentaron en 2018 en el norte y el sudeste del país. La tensión ha adquirido tintes étnicos y se ha extendido además a zonas del centro y sobre todo del este, mientras la falta de alimentos ha provocado enfrentamientos entre pastores por el robo de ganado.

Se estima que 5,3 millones de personas (casi el 40% de la población) sufren inseguridad alimentaria grave.

Para intentar hacer frente a esta situación humanitaria y paliar las consecuencias en las comunidades más vulnerables, Cáritas Sudán del Sur ha lanzado desde 2016 distintos llamamientos de ayuda a la confederación internacional a los que Cáritas Española se ha sumado.

Dadas las condiciones de violencia e inseguridad, la Cáritas Sursudanesa ha alertado que la ejecución de las actividades contempladas en el plan de emergencia puede verse dificultada. Al mismo tiempo, se han tomado las medidas necesarias para garantizar que el personal y los voluntarios involucrados en la puesta en marcha de estos programas se adhieran al Código de Conducta de Cáritas y de protección de la infancia.