Los cristianos creemos en Jesús que siendo rico se hizo pobre para enriquecernos a todos con su pobreza. Él, a pesar de su condición divina, no se aferró a su categoría de Dios; al contrario, se despojó de rango y tomó la condición de esclavo, haciéndose uno de tantos… Fil 2,5-7.

Presente en la encarnación de Jesús estaba el infinito amor de Dios por el ser humano.

En cualquier lugar de nuestro planeta, la renovación humana integral de la humanidad siempre ha tenido su comienzo en el descubrimiento del valor de la persona, a nivel individual y comunitario, y en la toma de conciencia del sentido que esa vida tiene en su paso y actuación en este mundo.

Ese descubrimiento ha llevado a personas y colectivos a liberarse de todas las ataduras y esclavitudes y optar decididamente por la sencillez y la pobreza, para poner todos los bienes y todos los medios con los que se ha contado, al servicio de la vida humana, especialmente en aquellos que han estado en una situación de descarte y marginación.

Cualquier ideología, religión o espiritualidad, ha tenido trascendencia histórica cuando ha dignificado el ser humano y ha roto barreras de aislamiento y discriminación, posibilitando de esta forma la dignidad de las personas y la fraternidad a nivel universal.

Una ideología, religión o partido, que no ha respondido al bien de todos y a hacer de la humanidad una familia en la que todo se comparte, ese grupo se desautoriza a sí mismo y se queda fuera de lugar, por mucho poder que tenga o capital que lo apoye.

Esto es lo que pretende la Jornada Mundial de los Pobres: A partir de nuestra fe en Jesús de Nazaret, poner a la persona por encima de todo, sobre todo cuando está humillada y vive en condiciones inhumanas.

Ninguna ideología, religión o partido, tiene más motivos que nosotros los cristianos, para trabajar, con todas nuestras fuerzas, por crear una condición digna para todos los seres humanos que habitan en la tierra, eligiendo el estilo de vida sencilla y pobre que vivió el Señor Jesús, que, además elegir esa vida, nos dejó muy claro que el proyecto de Dios, es un banquete de felicidad para toda la humanidad.

Es por eso por lo que esta Jornada Mundial, que celebramos junto con la Jornada Mundial de las Personas sin Hogar, tiene tanta importancia, pues pone de manifiesto la Opción Preferencial por los Pobres de toda la Iglesia, una opción que ha de orientar la vida de todas las comunidades cristianas que tengan clara su fe en Jesús y en su Evangelio y ha de estar presente en la catequesis y formación de niños, jóvenes y adultos, y en cualquier celebración a lo largo de todo el año.

Con estos presupuestos de fe, invitamos a todas las parroquias a celebrar este día con una buena preparación, y a tener espacios de oración comunitaria y de convivencia, gestos y actividades que ayuden a tomar conciencia de lo que celebramos en este día, que lo recordaremos y resonará en vida de la comunidad durante todo el año.

En concreto, desde Cárítas Elche ofreceremos una celebración para dicha jornada el próximo sábado 17 de noviembre en el Convento de las Clarisas.  A las 17:00 comenzará el encuentro con una asamblea de experiencias, a las 18:00 tendrá lugar la Eucaristía y finalizaremos a las 19:00 con una merienda fraterna.