Hasta la fecha se llevan contabilizados 110 fallecidos y 197 personas desaparecidas, además de cuantiosos daños materiales (ganado, cosechas, viviendas, infraestructuras, etc.). Las prioridades siguen centradas en el rescate de posibles supervivientes en las áreas siniestradas entre las capas de ceniza expulsadas por el volcán. La asistencia humanitaria se está focalizando en el alojamiento en albergues temporales, así como el suministro de víveres y productos de primera necesidad a los supervivientes. La Iglesia Católica de Guatemala ha abierto tres albergues,…