Este miércoles varias voluntarias y un voluntario del equipo de calle de Alicante participaron en la segunda sesión de su itinerario formativo, programado para este primer trimestre del año. El objetivo de la misma era hacer una foto actual de cuál es el trabajo que se está haciendo desde el equipo, pues tal y como nos contó Charo Moreno (referente del área de vivienda), es importante que de tanto en tanto nos paremos a ver si nos encontramos dentro del horizonte que Cáritas nos propone para nuestra acción en calle: salir, dar-nos, escuchar y no tener prisa. Pues puede pasar que absorbidos por la inmensidad de la tarea e interpelados por el sufrimiento de las historias de vida que acompañamos, nos alejamos de él.

Desde el área de vivienda y el equipo de formación de Cáritas Diocesana queremos agradecerle a este grupo de voluntarias y voluntarios, no sólo la labor que realizan semanalmente visitando a las personas sin hogar de la ciudad de Alicante sino que además, se dejen transformar el corazón personal y comunitariamente a través de la formación. Y es que, la formación así entendida y compartida logra que la comunidad reflexione sobre las implicaciones que conlleva el ejercicio de la caridad y nos sitúa a todos y a todas, en un proceso pedagógico que combina el conocimiento crítico de la realidad, las técnicas de intervención social y el cultivo de un talante personal y comunitario entrañablemente solidario.