Practicar la caridad es para el alma lo que el ejercicio físico es para el cuerpo.  Según el diccionario de la RAE, caridad es -entre otras acepciones- la virtud opuesta a la envidia y a la animadversión. En la actitud solidaria ante el sufrimiento ajeno, es el ser humano quien ha de atender a su propio instinto y -escuchándose a sí mismo- permitir que el espíritu caritativo, el que reside dentro de nosotros, se manifieste a través de actos solidarios hacia…