Del cupo de las 17.000 personas en búsqueda de refugio a las que España se comprometió a reubicar hace más de un año, actualmente sólo se ha acogido al 10%. Se comprueba, después de tanto tiempo, la pasividad y falta de voluntad por gran parte de nuestros representantes políticos y del gobierno, de quien es competencia esta vital cuestión ante la dramática situación que no ha cesado desde entonces. Quizá a ello haya contribuido el desinterés general de nuestra sociedad, acompañado por el desinflado interés mediático después de la importancia que se le dio en septiembre de 2015, con la imagen de un niño de origen sirio muerto en la playa. ¿Cuántas vidas más se han perdido?

No obstante, a nuestro país no solo han llegado personas de nacionalidad siria, iraquí o afgana. Hay también solicitudes de personas de otros países como de Libia, Venezuela o incluso Ucrania. En España, según los últimos datos oficiales publicados, se ha triplicando el número de solicitudes por este motivo, de las cuales se suelen denegar en torno la mayoría de las mismas. En nuestra provincia de Alicante son 192 las personas solicitantes de asilo y refugio. (OPI, 31/12/2015).

Cáritas Diocesana forma parte de la red eclesial Migrantes con Derechos y junto con ella consideramos necesario seguir anunciando y denunciando esta situación como lo hemos venido haciendo, también en colaboración con otras plataformas locales y otras mesas de solidaridad en nuestra provincia. Para lo cual es necesario al mismo tiempo no solo reivindicar que se cumpla la legalidad internacional por nuestros gobernantes, también la necesidad de garantizar mejores condiciones para la inclusión de las personas que han tenido la suerte de ser acogidas. Ya que los recursos destinados son insuficientes, constatando que el plazo de un año para integrarse teniendo que reubicarse en un nuevo lugar, aprender la lengua, encontrar un trabajo… es tiempo también más que insuficiente; así como poder cubrir otras necesidades que tenemos todo ser humano y que van más allá de lo material. Por todo ello, queremos seguir comprometidos, en todo lo que podamos, y perseverar para que esta situación pueda mejorar para corresponder con el derecho de todo ser humano a tener una vida digna.