La solidaridad de los ciudadanos que deciden marcar simultáneamente en su declaración anual de la renta las dos casillas de la asignación tributaria –la destinada a Fines Sociales y a la Iglesia católica— tiene rostro concreto: el de las personas en situación de vulnerabilidad que, con el apoyo de esos fondos, consiguen mejorar su dignidad y sus condiciones de vida.

Es lo que sucede, por ejemplo, con los proyectos que las Cáritas Diocesanas de Albacete y de Jaén desarrollan, respectivamente, con niños en situación precaria y con mujeres víctimas de la violencia.

Infancia vulnerable en Albacete

Al igual que otros muchos proyectos de infancia que la Confederación Cáritas desarrolla en toda España, los fondos procedentes del IRPF garantizan la viabilidad del proyecto que lleva a cabo Cáritas con 186 niños y niñas de edades comprendidas entre los 4 y los 17 años en riesgo de exclusión social, que viven en los barrios de Carretas, Hermanos Falcó y Nuestra Señora de Cubas de la ciudad de Albacete.

A través de un intenso programa de acciones formativas centradas en los procesos de crecimiento y formación de los menores, el objetivo de este proyecto es el de hacer posible la conciliación de la vida familiar y laboral de las familias más desfavorecidas, especialmente durante los periodos vacacionales. Para ello, se presta especial atención al trabajo de tutoría y acompañamiento tanto de los niños como de sus padres.

El programa cuenta con un equipo de más de 40 voluntarios, que son el motor del mismo y que actúan en estrecha coordinación con los técnicos responsables del mismo.

Mujeres víctimas de violencia en Jaén

La presencia de Cáritas en las situaciones sociales de frontera, donde la vulneración de los derechos humanos es especialmente grave, cuenta también con el compromiso ciudadano que se manifiesta a través de las casillas solidaridad de la asignación tributaria. Buen ejemplo de ello es el proyecto de Cáritas Jaén para acompañar a las mujeres víctimas de violencia y apoyarlas en sus procesos personales de recuperación de su dignidad, su autoestima y la capacidad de decisión sobre sus vidas, que les permita el reconocimiento de sus derechos fundamentales y el desarrollo de un proyecto de vida libre y autónoma.

Todas las acciones tienen un enfoque integral, que abarcan desde la acogida y protección de las mujeres que son víctimas de la violencia en recursos residenciales alejados de la localidad de origen a su participación en procesos integrales orientados a la recuperación de su equilibrio integral, que se ha visto roto por su condición de víctimas. A ello se añaden, entre otras, numerosas actividades de ocio y tiempo libre, programas formativos y servicios de inserción y orientación socio-laboral.

El programa de Cáritas Jaén cuenta con la colaboración de ocho personas voluntarias y seis contratadas.

Mejor marcar las dos “X”

Como en años precedentes, Cáritas ha puesto en marcha una campaña informativa bajo el lema «Algunas personas no dan nada. Otras solo la mitad. MEJOR2″ para recordar a los declarantes la posibilidad que tienen de multiplicar por dos su compromiso solidario a través de la Declaración de la Renta.

Al marcar ambas opciones de forma simultánea, los ciudadanos pueden colaborar a la vez con un 0,7% de su base imponible a sostener la acción de la Iglesia y con otro 0,7% a apoyar los fines sociales que desarrollan Cáritas y otras muchas organizaciones que reciben fondos del IRPF para financiar una parte de su labor solidaria.

En el último ejercicio, de los casi 19,5 millones de declarantes, 4.088.107 marcaron conjuntamente las dos casillas, lo que supuso un aumento del 10 por ciento con relación al ejercicio anterior. Sin embargo, un 30% de contribuyentes (5,89 millones en 2016) no marcan ninguna de las dos casillas solidarias, con lo que el importe de la asignación tributaria de sus declaraciones pasa a engrosar directamente las arcas del Estado.

Cáritas recibe fondos de ambas casillas para sus programas sociales

Cáritas, como entidad del tercer sector de acción social, recibe fondos para sus proyectos sociales a través de la casilla de “Fines Sociales”. En 2016, la partida manejada por Cáritas ascendió a 27,6 millones de euros, que se destinaron a 33 programas sociales repartidos por todo el país y del que se beneficiaron 424.814 personas en situación de dificultad social.

Al mismo tiempo, como Confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en España, Cáritas recibe también apoyo financiero tanto de la Conferencia Episcopal Española como de cada una de las 70 Diócesis españolas, parte de cuyo sostenimiento procede de las aportaciones procedentes de la casilla destinada a la Iglesia católica.

Gracias a esta íntima colaboración, Cáritas sostiene buena parte de su densa red estatal de centros y servicios que funcionan a través de las parroquias y las diócesis, donde el año pasado pudo acompañar y acoger a 1.975.000 personas. Este apoyo de toda la Iglesia también es vital para impulsar las acciones de lucha contra la pobreza que Cáritas Española desarrolla en terceros países, de las que se beneficiaron otros 2.080.000 millones de personas en África, Asia y América Latina.