La trata de seres humanos es la expresión cruel y moderna de la esclavitud y una de las peores violaciones posibles de los derechos humanos. Todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. No podemos cerrar los ojos ante una realidad que mueve miles de millones de euros en forma de negocio (delito) muy lucrativo, en el que están implicadas muchas más personas de lo que creemos bajo una apariencia de normalidad.
La trata es una realidad invisible pero entra en nuestra vida cotidiana. Detrás de las personas que piden una limosna en el supermercado de nuestro barrio, hay un posible caso de trata. Detrás del mundo oculto y ocultado de la prostitución hay mujeres que son explotadas. Detrás de la ropa que llevamos, o la fruta o verdura que comemos, puede haber sufrimiento de personas que, víctimas de la cultura del descarte a la que alude el papa Francisco, son explotadas por interés económico; personas consideradas como mercancía, como instrumento de enriquecimiento.
Se ha avanzado mucho en los últimos años para perseguir el delito. Los casos de trata con fines de explotación sexual, especialmente, han recibido más visibilidad, pero no podemos olvidar y pasar por alto otras formas de trata como son la mendicidad, los matrimonios forzados, la explotación laboral o el tráfico de órganos. En España todavía no existe una ley integral que aborde todas estas formas de trata, una condición que permitiría una coordinación de manera efectiva para luchar contra la trata, identificar y proteger las víctimas y asegurar sus derechos humanos.
Como entidades de la Iglesia: Cáritas, Confer, Amaranta Fundación de Solidaridad, Justicia y Paz y Fundación Cruz Blanca denunciamos las políticas que aumentan la vulnerabilidad de las personas y el riesgo, de ser sometidas a trata. Respaldadas en nuestras acciones por la Sección de Trata de la Conferencia Episcopal Española, pedimos que se ponga siempre el interés de las víctimas en el centro, estén o no identificadas como tales, asegurando sus derechos en todas las fases de la lucha contra la trata. Pedimos evitar la re-victimización, habilitando mecanismos para que la investigación de los delitos no implique más sufrimiento para las personas.
Aquí os dejamos el enlace al comunicado completo:
http://www.caritas.es/noticias_tags_noticiaInfo.aspx?Id=9140